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MUJERES TRABAJADORAS

de  Héctor José Corredor Cuervo


En la colmena del mundo entero



viven mujeres trabajadoras


formando hogares con gran esmero


y haciendo patria en todas las horas.






Con su sonrisa forman amores,


tejen afectos y hasta pasiones


en soñadores y emprendedores


que les respetan sus ilusiones.






Bajo los techos de amor ardiente


ellas entregan todo el cariño


y forman nidos con aliciente


para que tenga el afecto un niño.






Nunca descansan en sus labores


ni les importa el frío o calor


tan solo piensan en los actores


que les entregan todo el amor.






Ellas alegran con su belleza


toda la bresca del universo


y portan néctar de gran pureza


para que tenga el hogar progreso.






¡Bravo mujeres trabajadoras,


inteligentes y apasionadas!


que de panales son las gestoras


en las moradas de cuento de hadas.










08 de marzo de 2010 . Homenaje a las mujeres en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora reconocido por la Organización de Naciones Unidas.

MUJER CUERQUEÑA

de María Hermilda Chavarría Londoño



Hago honor a tu ser mujer cuerqueña,



porque yo como tú, tengo esperanza;


de una patria mejor, que haya confianza,


en la noble mujer que estudia y sueña.






Serás faro de luz libro que enseña,


mujer, puerto de paz, nube que avanza,


eres templo de amor y de alabanza


y en lograr ideales tú te empeñas.






Si despiertas mujer de tu letargo,


San Andrés de tú mano se engrandece


y el futuro será menos amargo.






Alfarera, mujer que resplandece,


sin tu ayuda el camino será largo


y el jardín que soñamos no florece…

A LA MUJER COLOMBIANA

de Héctor José Corredor Cuervo



Mujer hermosa con cuerpo de sirena,

Creada por Dios cual flor en primavera,
Para ser de este universo la primera
Con perfumes de azahar y de azucena.



Como aguas del mar tu carne ondea,
Al estallar de gran pasión por el amor,
Al oír una cumbia con gaita y tambor,
Al sentirse del hombre bella Dulcinea.



En tus pupilas se refleja paz interna,
Que llevas en tu mente de agorera,
Para ancorar sentimientos sin frontera
Y trabajar sin descanso en la colmena.



Bajo tu piel canela tostada por el sol,
Se guarda una gema de la naturaleza,
Que mantiene luz de singular belleza
La que estará prendida hasta el seol.



Mujer preciosa del universo reina,
Compañera leal de afecto insuperable,
De modales finos y de trato amable
Que permite olvidar dolor y pena.



Mujer grandiosa, mujer colombiana,
De dientes nacarados y labios de rubí,
Que amas la familia con loco frenesí
Tú eres una perla de esta raza humana

Desde las cercanías y las distancias

I



Llueve, y una lluvia de tormenta

acompaña el silencio que nadie escucha

y lento y precipitado huye en el alma:

lo invisible es tiempo y don, aquí,

en el oscuro relámpago de lo visible.



II



En febrero el año es más corto

y la luz joven e intensa;

acaso la de un sol

que nada tuviera que ver con los años.



III



Nada equivoca el sentimiento:

su vigilia, aquella de la sangre;

su tiempo, tan cerca siempre del corazón

hasta convertirse en su latido.



IV



Más allá de las imágenes

el mundo se desvanece.

Mirar es verdad:

la mirada celebra un mundo

que en su desamparo se acoge a los ojos.



Alvaro Rodríguez Torres
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